Faro de Isla Lobeira

El pequeño archipiélago de Las Lobeiras se encuentra, en frente de las costas de Carnota, en plena Seno de Corcubión. La isla de mayor tamaño es la llamada Lobeira Grande, el otro es Lobeira Chica.

El origen del nombre de estas islas no está muy claro. Por una parte, se cree que en épocas anteriores estuvieran habitadas por lobos marinos. Mientras que, por otra parte, los marineros consideraban estas islas un peligro para la navegación, temidas, hacía el símil que "esperaban escondidas como un lobo" a que un barco chocase con ellas.

El faro de Lobeira Grande estuvo habitado por fareros hasta 1923, hoy dominio de gaviotas y cormoranes, el faro, está automatizado.

El primer faro data del 1906, siendo un faro de 4ª orden. El edificio incluía la vivienda del farero, un almacén de alimentos y mercancías y una oficina para el ingeniero del faro.

Todo este grupo de islitas fue escenario de un sinfín de naufragios, y sufrieron también a principios de 1900 un fuerte temporal que dejó aislados a la familia de quien entonces manejaba el faro.

El proyecto se encarga en un primer momento a Antonio Herbella en 1904 pero será el ingeniero Salvador López Miño el que realice el proyecto definitivo dando una solución a la distribución interior considerada como una de las mejores de los faros gallegos.

Su encendido tiene lugar en 1909 con un alcance de 14 millas. En 1924 es automatizado y más recientemente se modifica su alcance a 9 millas pasando a ser considerado como baliza.

El 12 de noviembre de 1890 el mercante inglés “Derwentwater” debido al estado del mar y la cerrazón reinante embarrancó en las piedras de Lobeira Chica. Navegaba de Grecia a Inglaterra con 850 toneladas de grano y fruta variada.

Cosas del destino a muy pocos kilómetros naufragó en la misma fecha el “Serpent” también de nacionalidad inglesa, arrojando a la playa del Trece los cadáveres de 172 jóvenes del buque-escuela de S.MB.