press to zoom
press to zoom
press to zoom
1/1

HOTEL SEMÁFORO DE FISTERRA

Si hay un lugar emblemático en la geografía española es el mítico cabo de Finisterre, allí donde durante siglos acababa la tierra conocida. Construido en 1853 es un faro conocido por todos los navegantes del mundo. Desde una profunda reforma en 2016, la antigua sede de vigilancia de la marina, el semáforo se ha convertido en hotel de cinco exclusivas habitaciones y un restaurante con encanto. Disfrutar del non plus ultra, aquí en el fin del mundo, es toda una aventura.

Pasar una noche viendo las estrellas desde una de sus habitaciones es una experiencia que muchos quieren repetir. Acomodarse en su taberna y saborear los mejores productos de la Costa da Morte o desayunar mientras contemplas la inmensidad del mar son sensaciones que solo se pueden experimentar en este lugar.

Da igual si es verano o invierno, las vistas que ofrece O Semáforo desde cualquiera de sus esquinas son impagable. Disfrutar de una increíble puesta de sol en verano o contemplar una noche de tormenta en invierno. Situado en el fin del mundo, O Semáforo ofrece un universo de confort.

Además de impresionante, es un lugar mágico. Más allá de que este sea el punto final del Camino de Santiago, el cabo Fisterra atrae a muchos visitantes por motivos muy diversos: el huésped tiene la oportunidad de disfrutar de un rico desayuno con unas vistas únicas de fondo. Unas vistas que, cada día son diferentes.

coollogo_com-12286374.png