La Base de Rota un tema Tabú

Desde 1953 el régimen del dictador Franco autorizó la instalación de una base militar norteamericana en suelo gaditano. Para cualquier roteño, hablar de la base significa progreso, trabajo y dinero, pero detrás de toda buena fachada siempre hay polvo, inmundicia y, en algunas ocasiones, muchos secretos que no se quieren y/o desean que se vean. En Rota todo el tema que voy a tratar hoy es tabú y todo aquel que ose decirlo se lo tacha de antisistema, antimilitarista, pacifista y/o perroflautas.

Sin embargo, la historia y las hemerotecas desvelan muchas realidades que mucha gente le gustaría olvidar y en esta entrada voy a desvelar la intrahistoria de la base militar de Rota. En un tema muy de actualidad ahora que los americanos quieren devolverle su antiguo esplendor y quizás también sus "miserias" ya olvidadas.

Para empezar, en los años 70 y 80 hubo una oleada de desapariciones y violaciones de mujeres y niños sin que se supiera quienes eran los responsables y durante años la población local estuvo atemorizada.

Entre estos casos, gracia a la desclasificación de documentos militares americanos se pudo conocer, el impactante caso de un pederasta que actuaba en la base militar, este suceso sucedió en 1968, exactamente en agosto, un joven militar americano de 26 años, llamado Benjamin T. Bartlett, primer suboficial de clase Armada en servicio activo y originario de New Hampshire (USA), solía compaginar su cargo militar con el de jefe de los exploradores, internacionalmente conocido como los Boy Scouts, de la Tropa 74 bajo la jurisdicción del Consejo Transatlántico de la organización.

Según cuentan esos documentos desclasificados, el presidente del comité de la tropa y teniente coronel George Tubley, elaboró un informe por una serie de sospechas en la cual afirmaba lo siguiente: "(Bartlett) actuó de manera indebida e inmoral en sus relaciones con los chicos y con otros exploradores de la zona de Rota." y continua diciendo esto: "Mi investigación estableció que el señor Bartlett [B.] había mostrado tendencias homosexuales y que él había satisfecho sus deseos en este sentido mediante la realización de actos indecentes con Scouts en varias ocasiones", se lee en un documento de Tubley el 22 de julio 1968 dirigida al entonces jefe de la sección España-distrito de Marruecos del Consejo Transatlántico.

En estos documentos se le pide a Bartlett, su inmediata dimisión después de que hubiera sospechas fehacientes de que el sospechoso hiciera actos indecentes con menores de 16 años, tanto dentro de la base como en el exterior, el sospechoso fue entregado a las autoridades navales de la base para una investigación. Tubley dijo en su momento esto: "(la investigación) todavía está en proceso" y "parece" que el sospechoso será acusado de varias violaciones, tras incumplir el Código de Justicia Militar.

En toda la documentación no hay ninguna información que dicte si estos incidentes fueron alguna vez reportados a la Guardia Civil española o de otras autoridades locales ni tampoco información oficial sobre si Bartlett fue procesado por estos delitos. Al parecer, según fuentes del Diario el País, este militar murió en su pueblo natal de Nueva Hampshire en abril de 2003, de acuerdo con un obituario publicado en un periódico local.

Todo este oscurantismo se debió al convenio defensivo España-USA del 26 de septiembre de 1953 entre Alberto Martín Artajo, Ministro de Asuntos Exteriores español y el embajador de Estados Unidos, James Clement Dunn, en este documento aparecieron varias cláusulas secretas en las cuales se decía que las bases instaladas se tenían que regir por la justicia americana.

Otra cuestión que solo recuerdan los más viejos roteños, se refiere a un curioso acontecimiento, según la cual, de la noche a la mañana y a la sombra de la Base de Rota, sobre todo a  finales de los 70, aparecieron como moscas decenas de clubes de alterne, algunos tan conocidos como El Tokyo y el Sussy`s, situados en la conocida Plaza de Jesús Nazareno, renombrada por los yankis como, Red Square, nombre recibido por el color de los farolillos de los night clubs y puticlubs de la época. La imagen era espectacular, decenas de militares borrachos llenos de dólares en el bolsillo y ávidos de diversión y mujeres.

A veces la diversión llegaba demasiado lejos y se veían cosas impropias de un país católico y gris como el nuestro, poco acostumbrado a hechos luctuoso y sexuales, como el acontecido el 20 de marzo de 1974, donde un soldado americano se jugó con unos compañeros pasear desnudo por las calles del centro de Rota.

Sin embargo, algunos acontecimientos fueron menos agradables como una leyenda urbana, es decir, sin fundamento histórico ni informativo y que circula por el pueblo roteño que afirman que las mujeres no podían denunciar a los soldados americanos por violación ya que podría ocurrir que toda su familia fuera asesinada por soldados de la Base de Rota.

Según la leyenda, esto era una dura advertencia para todas las mujeres y familiares, que se atrevieran a denunciar a los soldados americanos. Esta leyenda nació de una repentina oleada de desapariciones de chicas jóvenes en Rota y que fue silenciada por el gobierno de la dictadura de Franco.

Ante el creciente sentimiento de impunidad, el gobierno de Franco solicitó que policías militares pudieran patrullar las calles de la ciudad de Rota junto con un policía local, en poco tiempo el pueblo de Rota se acostumbró a ver furgones blancos de la policía militar americana patrullando las calles, sobre todo cuando llegaban barcos cargados de americanos, conocidos vulgarmente como "la pica" ya que cuando actuaban estos policías solían hacerlo a porrazos en la trasera de las piernas y metiéndolos violentamente en los furgones.

La policía local de la época, lejos de estar disconforme, solían alegrarse de estar con los militares americanos ya que así podían dar leña a todo bicho viviente y según algunos "descargar tensiones de las jornadas diarias".