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Las Lobeiras

Las islas Lobeiras son dos pequeños archipiélagos rocosos fragmentados denominados por su tamaño como Lobeira Grande y Lobeira Chica.

Estas islas están situadas en la misma Ría de Cee-Corcubión frente a las costas de Carnota a una distancia comprendida entre 2,8 Km. y 1,5 Km. respectivamente.

Desde las cimas más altas con vistas al mar podrás contemplar estas islas Lobeiras y el Carrumeiro, así como el Castillo del Cardenal en Corcubión con el cabo Fisterra de fondo.

Las dos islas tienen en su conjunto una superficie total de 12 hectáreas y están rodeadas de pequeños arenales en forma de playas que se pueden observar cuando baja la marea.

El origen de su nombre parece tener una procedencia confusa llena de versiones y leyendas, aunque es evidente la relación con los lobos, bien sean marinos o terrestres.

Bajo las aguas en torno a las islas Lobeiras se encuentra una rica y variada fauna y flora llena de algas, moluscos, crustáceos, peces y otros muchos organismos que forman una auténtica reserva marina. Por esa razón, tanto las islas Lobeiras como la zona del Carrumeiro son lugares muy conocidos y concurridos para la práctica de la pesca tanto profesional como deportiva.

Estas islas en su conjunto constituyen uno espacio natural de gran importancia desde el punto de vista medioambiental y es por ello por lo que están dentro de la Red Europea de Espacios Protegidos.

En la Lobeira Grande existe un faro con una edificación construida en 1906 y que albergó en tiempos pasados las instalaciones del farero que allí vivía y hoy en día está abandonada y sólo funciona el faro de forma automática.

Todo este grupo de pequeños islotes fueron escenario de numerosos naufragios a lo largo de la historia de la Costa da Morte Gallega.

El 28 de noviembre del año 1596, 25 barcos de la Armada española se hundieron en medio de una terrible tempestad frente a la ría de Corcubión, con el resultado de 1706 muertos. En plena noche, solo iluminado por los chispazos de la tormenta, el mar estaba cubierto de restos de los barcos y cientos de ahogados y supervivientes gritando, pidiendo que los salvasen.

El Great Liverpool, conocido como "el pequeño Titanic", se hundió en 1846. Sus restos permiten reconstruir cómo era un viaje a bordo de uno de los primeros trasatlánticos de línea regular de la historia, un buque plagado de objetos y pertenencias de los pasajeros que abandonaron la nave en Cee.

El 6 de septiembre de 1870, el HMS Captain, prototipo de buque de guerra británico, se hundió a varias millas de Cabo Fisterra al derrumbarse la torre del buque sobre él mismo. Perecieron más de 400 personas por la rapidez del hundimiento.

En 1875 el John Tenat naufragó en Punta Langosteira, Finisterre con azúcar, café, pieles y otros productos abordo. No hubo fallecidos.

En julio de 1964, a nueve millas del cabo Fisterra, se hundió el Bonifaz, tras el choque que se produjo con otro petrolero, el Fabiola, que hizo que saltaran chispas, y los tanques repletos de gas comenzaron a estallar. Se rescataron cinco cadáveres, pero la mayoría de los cuerpos no llegaron a aparecer nunca, por lo que 20 miembros de la tripulación fueron dados por desaparecidos.

El Casón se hundió el 5 de diciembre de 1987, en donde murieron 23 tripulantes ahogados. No se sabe realmente qué sustancias transportaba, se cree que algo tóxico. Por este motivo, se evacuaron, antes de que el barco terminase de hundirse, a los habitantes de Finisterre, Corcubión y Cee. Aún hoy en día la gente de esta región recuerda perfectamente lo sucedido.

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