Candas

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La punta de San Antonio es la más saliente de esta zona y forma el dique natural que abriga el puerto de Candás de los vientos del oeste. En ella hubo hace años un fuerte que le dio el nombre, antiguo bastión de artillería del que se conservan la parte enterrada de los muros y restos de dos cañones.

Los antecedentes para situar aquí un faro datan del año 1897, cuando los pescadores solicitaron sustituir las hogueras por una luz de guía para salvar los peligrosos arrecifes del puerto.

Se trata de una torre de piedra troncopiramidal, de sección octogonal y 11 metros de altura que culmina en la linterna metálica pintada en gris y rodeada de balconada. Adosado, y casi cubriendo la torre, se encuentra el edificio auxiliar y vivienda del farero, de dos plantas y pintado de blanco con las ventanas en gris. El plano focal es de 40 metros sobre el nivel del mar, y su alcance es de 15 millas náuticas.

El faro se encuentra construido sobre una antigua batería de costa, de tres cañones, instalada en el siglo XVIII para defensa del puerto ante la presencia de corsarios.

Previamente a la construcción actual, desde 1897 funcionó una luz provisional y posteriormente, desde 1904, una torre fija algunos metros más abajo de la actual en la denominada Peña de los Angeles. Se trataba de una columna de hierro con balconcillo, sobre la que se situaba la linterna, de luz blanca alimentada con petróleo, con un plano focal de casi 19 metros y un alcance de 10 millas náuticas. Esta torre se encontraba en una zona de extensión limitada que no permitía la ampliación para la vivienda del farero y otras instalaciones adicionales, por lo que se procedió a la construcción del faro actual, que sería iluminado el 1 de octubre de 1917.

El 11 de agosto de 1929 se produjo un incendio en el faro en el que afortunadamente no se produjeron víctimas. Con motivo de la Guerra Civil española el faro permanecería apagado entre octubre de 1936 y el mismo mes de 1937. En la actualidad, y tras su automatización, el edificio vivienda es utilizado para actividades culturales, siendo la sede de la banda de gaitas de Candás.

El terreno que le rodea está formado por la misma punta del cabo que desciende en pendiente hasta el mar. Es bastante extenso y en buena parte rocoso. Antiguamente un camino de servicio de 1.300 m de longitud lo unía con la villa. Hoy es una pequeña carretera asfaltada que parte del pueblo hacia la punta.