San Emeterio.- (Ribadedeva)

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En el año 1860 se proyecta la construcción de un faro para situarlo en el cabo de San Emeterio con objeto de, además de balizar dicho saliente y la ría de Tina Mayor, de gran movimiento en aquellos tiempos, y de la cual dista 1km. Al principio era nombrado como Faro de Tina Mayor. El proyecto fue llevado a cabo saliendo a subasta pública el 28 de febrero de 1862 con un presupuesto de 271.325,85 reales. Sus características: Aparato catadióptrico de tercer orden. Luz fija blanca. Alcance 15 millas. Elevación del foco sobre el nivel del mar, 68 metros. Estaba provisto de una linterna decagonal de 2,5 metros de diámetro y un aparato fijo adquirido a la casa Sautter al precio conjunto de 22.921 pesetas. Terminada su instalación se pone en marcha el periodo de pruebas el 1 de marzo de 1864 y definitivamente el 15 del mismo mes, empleando sucesivamente, aceite, parafina y petróleo; atendido por dos fareros. El 29 de mayo de 1917 se sustituyó la lámpara de nivel constante, que ya usaba petróleo, por otra de gasolina y un año más tarde se redacta el proyecto para electrificarlo. Entra en funcionamiento el 18 de agosto de 1918 con una lámpara de 3.000 bujías en un aparato óptico formado por un sistema de pantallas giratorias, montado sobre mercurio y accionado por una máquina de relojería de movimiento persistente, produciendo una apariencia de destellos equidistante cada cinco segundos. Desde entonces queda en servicio un solo farero. Un nuevo proyecto del mismo ingeniero en Julio de 1925, le da carácter definitivo al poner en servicio el 29 de mayo de 1927 una nueva óptica. El edificio y la torre apenas han cambiado en toda su historia.

Entorno: Es probablemente el faro más aislado de la costa asturiana, dominando un espacio agreste caracterizado por el bosque de encinas. En su entorno se haya la Cueva de El Pindal, la primera descubierta en Asturias con arte prehistórico, la Ermita de San Emeterio, con una fuerte impronta en el folclore local, y el monasterio medieval de Santa María de Tina. Desde el mirador de Pimiango, en la carretera de acceso a l faro, se tiene una magnífica perspectiva de la costa oriental asturiana y, en días claros, de los Picos de Europa. Todos estos enclaves se conectan mediante la Senda Costera Litoral E-9.