Faro de Zumaia

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El faro está situado en la orilla occidental de la desembocadura del río Urola, sobre la colina de La Atalaya, conocida como “el lugar del atalayero de Zumaya”.

Un paseo que parte desde el puente, en el muelle de Txomin Agirre y bordeando la margen izquierda de la ría nos lleva hasta el edificio de la Junta de Salvamento. Desde allí, unas escaleras ganan los 29 metros de desnivel que hay hasta la entrada a 41 metros sobre el nivel del mar, donde levanta el faro rodeado por vegetación y desde donde se domina una amplia vista de la bocana del puerto, la playa de Santiago y los acantilados.

Entra en servicio el 15 de Setiembre de 1870. Por aquel entonces el monte Atalaya donde se encuentra situado, no tenía comunicación por tierra con el pueblo de Zumaia. El acceso se llevaba a cabo por un servicio de barca que, en aquellas fechas, estaba encargado de trasladar gentes de los barrios al otro margen.

Destaca en la fachada el color, que remata aleros y vanos, en el tono azul intenso que suele utilizarse en los barcos de esta zona, y que es el que tiene también la casa del pintor Zuloaga, en su entramado de madera, así como algunas casas antiguas de esta villa.

A mediados del siglo XIX, comienza a adquirir mayor relevancia el puerto de Zumaya, hasta entonces puerto que se dedicaba a la pesca y explotación de la ballena y por la producción de sus astilleros, por ser base de exportaciones de siderurgia de la región del Urola, pero y, sobre todo, por la producción de las diversas cementeras, muy apreciado por sus magníficas propiedades hidrófugas para su fraguado en condiciones climatológicas adversas.

Durante la guerra carlista, los carlistas destruyen el aparato efectuando graves daños al edificio. Una vez terminada la guerra, se reconstruye y en 1881 comienza a funcionar de nuevo. De luz blanca, en grupos de 1 más 3 ocultaciones, cada 12 segundos, es visible a 12 millas.

El faro, que era de luz fija, se transforma en el año 1925 en un aparato de sistema eléctrico con ocultaciones. Finalmente, en 1985 se instala un nuevo equipo de iluminación, que es el actual, con óptica de tambor de 500mm de diámetro con anillo central dióptrico.

El faro cuenta con una estación meteorológica automática destinada a medir humedad, temperatura, pluviometría, dirección y velocidad del viento.

Cabe destacar el fenómeno geológico flysh, atracción mundial de los acantilados de Zumaia, que puede divisarse desde la ermita de San Telmo, aprovechando una visita a esta. La ermita data del 1540, según primeras documentaciones históricas, y fue reformada en el siglo XVII. El retablo es del siglo XVIII, de estilo rococó.

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