Faro de Cavalleria

El faro de Cavalleria es uno de los faros más peculiares de Menorca. Este faro está ubicado en el punto más septentrional de la isla, el cabo de Cavalleria, un buen lugar para contemplar la puesta de sol en verano.

El cabo de Cavalleria es una lengua de tierra de unos 3 km de largo que se adentra en el mar hasta encontrar el faro, encima de unos acantilados imponentes. Desde este punto se puede disfrutar de la mejor perspectiva de la costa norte de Menorca. El cabo de Cavalleria es una península rocosa con poca

vegetación donde encontramos el puerto natural de Sanitja, ubicación del yacimiento arqueológico de la

ciudad romana de Sanisera. En la entrada de este puerto natural, destaca la torre blanca, de 15 m de altura, está ubicada sobre uno de los acantilados más altos e impresionantes de la isla. Se encuentra a 94 m sobre el nivel del mar y tiene una apariencia luminosa de 2 destellos cada 10 segundos. La luz del faro es visible desde 22 millas náuticas.

Se inauguró el 01-03-1857 con una óptica de 2º orden para luz fija de la casa Sautter. En esa zona costera se habían producido desde el siglo XIV, más de setecientos naufragios. A pesar de la ayuda que supuso la colocación de este faro, siguieron produciéndose algunos naufragios de importancia lo que motivó la construcción de los Faros de Favàritx y Punta Nati. En 1911 se instaló un sistema de iluminación con lámpara de incandescencia Luchaire, pero debido a que este tipo de lámparas no eran habituales en los faros españoles, se produjeron muchos problemas con su manejo. En 1922 se sustituyó la vieja óptica fija de 2º orden y la linterna poligonal, por una linterna cilíndrica de cristales curvos con montantes verticales y una óptica de 3º orden gran modelo, de 500 mm de distancia focal. La nueva apariencia sería de grupos de dos destellos blancos cada 10 segundos. Por su parte la lámpara de incandescencia Luchaire fue sustituida por otro tipo Chance de 85 mm, mucho más común y a la que estaban habituados los torreros de Baleares. También se eliminó la vieja lámpara de nivel constante que se utilizaba como reserva, y fue sustituida para esa misma función por una lámpara Maris de dos mechas. Se mantuvo con petróleo hasta los años ochenta, siendo el último faro de Baleares en utilizarlo como combustible. Debido a las modificaciones de 1922 se estableció un camino oficial de servicio desde Mercadal, ya que hasta entonces se accedía a través de unos terrenos privados con el permiso del propietario, pero cuyo trazado variaba cada año en función de la evolución de los cultivos.

Si visitas el faro de Cavalleria, es posible que te sorprenda la cantidad de montones de piedras que se encuentran por los alrededores.

La «tradición» dice que, si creas un montoncito de piedras mirando al mar y pides al faro el deseo de volver a Menorca, este se cumplirá. Esto NO es cierto, los montones de piedras perjudican al entorno y es mejor abstenerse de construir uno.

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