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(1) Farol de Alfanzina (Carvoeiro Faro, Portugal) 4K - YouTube y 3 páginas más - Personal_
Mi Santo Antonio
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Dicen que hay lugares donde el mar y el río se encuentran para contarse secretos. Y en la frontera entre Portugal y España existe uno de ellos: Vila Real de Santo António, allí donde el Guadiana termina su largo viaje y se entrega al Atlántico. 
Fue allí donde llegué con mi dron, buscando desde el cielo una historia escondida entre el río, el puerto y el océano. 
Frente a mí se alzaba el faro, silencioso y firme, como un viejo guardián acostumbrado a contemplar durante generaciones el ir y venir de barcos y marineros. 
Preparé el dron; tras el zumbido inicial de las hélices, el pequeño dispositivo despegó en vertical. Desde arriba, el paisaje parecía otro. El Guadiana se extendía como una cinta de plata hasta el horizonte, mientras las aguas del Atlántico golpeaban la costa. A un lado quedaba Portugal; al otro, España. Dos tierras separadas por un río, pero unidas por el mismo mar. 
A medida que el dron ganaba altitud, la cámara encuadró el contraste entre el rojo de la linterna del faro, los tejados ocres de las dependencias contiguas y la franja dorada de arena que se extendía hacia Ayamonte, al otro lado de la frontera. 
Mi dron continuó su vuelo, alejándose lentamente. Desde aquella altura, el faro parecía pequeño frente a la inmensidad del océano, pero seguía teniendo algo especial: la dignidad de quien lleva muchos años cumpliendo la misma misión. 
Con la batería avisando, el dron inició su descenso. Y mientras regresaba, pensé que quizá aquella era la verdadera historia de Vila Real de Santo António: un lugar donde los caminos terminan y al mismo tiempo, comienzan otros. 
Porque aquí termina el viaje del río… pero empieza el viaje hacia el mar. 
Guardé aquellas imágenes sabiendo que algún día al volver a contemplarlas, no estaría viendo solamente un faro. 
Estaría viendo un instante de mi propio viaje. 
Un recuerdo suspendido sobre el Algarve. 
Y quizá, en algún lugar de la costa, aquella luz seguiría encendiéndose cada noche… como lo ha hecho durante tantos años, recordándoles a los navegantes que incluso en la oscuridad siempre existe una luz que señala el camino de regreso a casa. 

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