Faro de Torrox

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Se ubica en la Punta de Torrox, pequeño saliente hacia el mar cerca de la población que le da nombre, dentro de la comarca de la Axarquía.

Se iluminó por primera vez en 1864 con una linterna de tercer orden que utilizó sucesivamente como combustible aceite, parafina y petróleo, hasta su definitiva electrificación en 1917. Está formado por una torre cilíndrica de cantería, en la actualidad pintada de blanco, de 23 metros de altura, que culmina en la linterna con doble galería, y que se sitúa en el centro del edificio de servicio, de una planta, también pintado de blanco.

Su plano focal es de 29 metros sobre el nivel del mar, y su alcance nominal nocturno es de 20 millas náuticas.

El faro ha sufrido ciertos cambios desde su construcción, según puede apreciarse en la foto antigua que se adjunta, realizada alrededor del año 1867. En la misma son visibles la fábrica de cantería de la torre, que no está pintada, así como la vivienda primitiva del torrero, diferente a la actual y en mi opinión mucho más bonita. También resulta evidente el recrecimiento posterior de la torre, dotada en la actualidad de una segunda balconada.

Con motivo de la construcción del faro en 1864 se produjo el hallazgo de unos restos arqueológicos bajo el mismo y en el área adyacente. Se descubrieron tumbas romanas, mosaicos y monedas, cubriéndose todo de tierra nuevamente para evitar su destrucción.

Sin embargo, en 1905 se produjo el hecho singular de que el torrero del faro, Tomás García Ruiz, debía tener ciertas inquietudes y conocimientos de arqueología que le llevaron a la excavación de toda el área. De ello dio cuenta en un informe dirigido a la Real Academia de la Historia, ofreciendo la venta de los objetos encontrados y que serían comprados por el Estado español.

Parece ser que en un principio el torrero-arqueólogo fue objeto de mofa y escarnio por los intelectuales de Torrox ante los escasos resultados de su excavación, lo que cambiaría con el paso del tiempo. Tomás pretendía demostrar que las ruinas eran las del antiguo enclave fenicio de Sexi, que actualmente sabemos se encontraba en la cercana Almuñecar. Para ello se apoyaba en un mosaico que había encontrado y que contenía un medallón central con dos peces y un epígrafe con el nombre de esa ciudad. Sin embargo, los especialistas dudaron de la autenticidad de dicho mosaico, que sugerían podría haber sido realizado por el citado torrero para apoyar su hipótesis.

En la actualidad los historiadores consideran que estas ruinas del faro de Torrox se corresponderían con las de la mansio romana de Caviclum.