



El Faro de la Punta del Picacho (conocido popularmente como Faro de Mazagón) se sitúa en el municipio de Palos de la Frontera. Fue construido a mediados del siglo XIX, para resolver uno de los mayores desafíos de la navegación en la costa frente a la barra de arena de los ríos Tinto y Odiel.
Bajo el reinado de Isabel II, en 1847, se aprueba el Plan General de Alumbrado Marítimo de las Costas e Islas de España, proyectando la construcción de un faro de cuarto orden en la costa onubense para guiar a los buques mercantes hacia el puerto de Huelva.
En 1884, el ingeniero Canuto Corroza diseña la obra defensiva y el faro definitivo. Durante la fase previa de las obras, un temporal extremo y el desplazamiento de las dunas obligaron a replantear la ubicación exacta hacia una zona más elevada sobre el acantilado para evitar el embate directo del mar.
El 15 de diciembre de 1902 se enciende por primera vez la linterna definitiva. La instalación contaba con un aparato óptico giratorio sobre un baño de mercurio y funcionaba mediante petróleo carburado, emitiendo destellos blancos para marcar la entrada a la ría.
Aunque sigue activo como señalización marítima dependiente de la Autoridad Portuaria de Huelva, la vivienda anexa y los jardines del recinto se rehabilitaron para albergar un centro de interpretación sobre el entorno natural de Mazagón y la historia del alumbrado costero.
Con el paso de los años, Mazagón fue transformándose. Lo que antaño era principalmente una costa solitaria de pescadores, dunas y pinares se convirtió en un importante enclave turístico. Sin embargo, el faro permaneció allí, contemplando silenciosamente ese cambio.
Características arquitectónicas y técnicas:
La Torre, Octogonal de fábrica de ladrillo visto con aristas resaltadas, pintada en tonos blancos y crema.
La Altura, 25 metros sobre el suelo y 52 metros sobre el nivel del mar.
El Edificio anexo, Planta rectangular articulada en torno a un patio central, diseñada originalmente como vivienda doble para los fareros y almacén técnico.
Su Alcance actual es de luz blanca, alcanza unas 25 millas náuticas, sirviendo de baliza clave en el golfo de Cádiz.