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Windmühlen Javea und Cabo San Antonio - Spanien 2019 - YouTube y 3 páginas más - Personal_
Mi San Antonio
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Aquel amanecer en el Cabo de San Antonio, el faro se alzaba al borde del precipicio, impasible, con sus más de 160 metros sobre el mar Mediterráneo. Mientras preparaba el dron sobre la hierba húmeda, sentí esa mezcla de adrenalina y respeto que siempre aparece cuando vas a volar en zonas de costa. Un fallo de señal o una racha de viento traicionera y el equipo termina en el fondo de las rocas. 
Mi objetivo era claro: capturar con mi dron la imagen de aquel faro que desde lo alto del cabo, lleva décadas vigilando el paso de los barcos.
La pequeña aeronave ascendió lentamente y el paisaje comenzó a transformarse. Desde el aire aparecieron los enormes acantilados, las aguas transparentes y la silueta del faro, erguida sobre el Cabo de San Antonio como un antiguo guardián. 
El faro actual forma parte de la historia marítima de este lugar. Su presencia está ligada a la necesidad de señalar a los navegantes uno de los puntos más destacados de la costa alicantina, una costa donde los temporales y la oscuridad podían convertir el viaje por mar en una aventura peligrosa.
Mientras el dron seguía grabando, imaginé a aquellos marineros que mucho antes de que existieran drones y cámaras aéreas, buscaban en la noche una señal de luz que les indicara que la costa estaba cerca.
Entonces llegó el momento que había estado buscando.
Hice que el dron se alejara lentamente del faro. Primero apareció su torre; después, todo el cabo. Y finalmente, el Mediterráneo entero se abrió ante la cámara.
Parecía que el faro no estaba allí solamente para iluminar el mar. 
Parecía estar allí para recordar las historias de todos los que alguna vez navegaron frente a estas costas. 
Elevé el dron en vertical hasta los veinte metros, estabilizándolo a la altura de la linterna del faro.
Inicié una órbita lenta y fluida alrededor de la estructura. El sensor captaba cada detalle del faro fundiéndose con el abismo del mar de Jávea. 
Aproveché esos veinte segundos gloriosos para realizar un barrido ascendente, revelando la inmensidad del cabo antes de iniciar la maniobra de regreso a casa. 
Y mientras recogía el dron, pensé que mi grabación había conseguido algo más que unas bonitas imágenes.
Había conseguido guardar desde el cielo un pequeño fragmento de la historia del cabo de San Antonio.

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